Autor Ecuatoriano

Xavier Oquendo

 

Xavier Oquendo Troncoso, periodista, Doctor en Letras y Literatura (Ambato-Ecuador, 1972).
Reside en la ciudad de Quito.

Ha publicado los siguientes poemarios:

Guionizando poematográficamente (poesía, 1993)
Detrás de la vereda de los autos (poesía, Ardilla Editores, 1994)
Calendariamente poesía (poesía, Casa de la Cultura Ecuatoriana –Núcleo de Tungurahua, 1995)
El (An)verso de las esquinas (poesía, SINAB, 1996)
Memorias de las primeras jornadas poéticas juveniles del Ecuador (antología, Fundación Nueva Generación, 1996)
Después de la caza (poesía, Manglar Editores, 1998)
Desterrado de palabra (Cuentos, Libresa, Colección Crónica de Sueños, 2000)
La Conquista del Agua (poesía, b@ez.editor, 2001)
Ciudad en Verso (Antología de nuevos poetas ecuatorianos, Libresa, Colección “crónica de sueños”, 2002)
Antología de Nuevos poetas ecuatorianos (Edición aumentada, Universidad de Loja, 2002)
El mar se llama Julia (novela infantil, b@ez.oquendo.editores, -Edición limitada, 2002-; –edición definitiva, 2004-)

Representante del Ecuador en importantes encuentros poéticos y literarios en España (Encuentro de poetas hispanoamericanos, 1995), México (“Primer Encuentro de poetas del mundo latino”, 1998), Colombia (Primer encuentro latinoamericano de jóvenes narradores, 2000), Chile (Encuentro latinoamericano de Escritores, 2001) y Lima (Encuentro Internacional de Escritores “Qué hacer con la literatura?”, 2002).

Ha sido editor de varias revistas de poesía y literatura. Ha dirigido varios talleres literarios de Creación y lecturas dirigidas.
Organizador de los Encuentros de poetas jóvenes en su país, ha logrado reunir casi cien poetas en las cuatro ediciones que se han dado.

En literatura infantil publicó Pesebres, poemas y piruetas, junto con los más destacados escritores del género, en una bellísima edición de lujo.

Ha merecido diversos premios nacionales de poesía como el “Pablo Palacio” en cuento y el Premio Nacional de poesía, en 1993. Ha fundado distintos grupos poéticos y teatrales.

Poemas de su autoría han sido musicalizados por grupos ecuatorianos y extranjeros. Integra antologías españolas, norteamericanas e hispanoamericanas. Ha participado en las más importantes revistas literarias de nuestra lengua.

En 1998 es incluido en el Inventario de la poesía en lengua española (1950-2000) de la Universidad de Madrid.
El Municipio de su ciudad, en 1999, le concede la condecoración Juan León Mera por toda su obra literaria y de difusión.

Es director y editor de la firma editorial b@ez.oquendo.editores
Catedrático, editorialista de diversos medios de comunicación escrita de su país, y de periódicos virtuales, es uno de los críticos literarios jóvenes más leídos de su patria.

Parte de su poemario “La Conquista del agua”, ha sido traducido al italiano por la profesora Amanda Salvioni publicado en la revista “Texto y Fonte”, en Roma, en el 2004.
En Febrero del 2004, el Gobierno español le concedió una beca para estudiar Edición en la ciudad de Madrid, junto con otros jóvenes editores del continente.

 

POEMAS DE XAVIER OQUENDO

 

ANTES DE LA CAZA·2

A mi padre

Quiero encontrar el lugar
dónde ubicarme.
Entro en la vecindad
de voces que me dicen:
ve a buscarte lejos,
en los andenes de las penas,
Ve a ponerte en fila con los astros,
deja el poema un rato,
y reconoce los olmos.
Piensa que ya estorbas y no sirves,
que de grande uno se trastroca
y se consume.

Mamá ya no prepara bien las cenas,
no hay comida hasta después del día.

Ve a buscar el círculo vicioso
que pueda hacerte hombre
en el insomnio de los días.

Vete y no vuelvas
hasta después de la caza.

 

EN LAS ESCRITURAS

Cuando Dios dijo:
Háganse las aguas,
se hicieron las cumbres.

No hubo orden cierta,
ni día octavo.
Se dieron por sí solas.

De ellas supuró el líquido,
los ojos de la selva,
las semillas,
los blasones del mar.

En ellas el demonio tentó a las aguas
cuando el espíritu, en ellas, se movía.

 

A DON FRANCISCO DE QUEVEDO Y VILLEGAS

Porque estamos en el polvo
-con y para el polvo-
Porque somos herida de polvo
y sobrevivimos como polvo
y nos regocijamos entre el polvo
y hacemos las palabras contra el polvo
y miramos las nubes que son polvo
y desaparecemos hecho polvo
y abrazamos las lunas que dan polvo
y soñamos amarnos frente al polvo
y endulzarnos los dedos sin el polvo
y recuperarnos sobre el polvo
-con y para el polvo-
y soplar
y morir
y resucitar
mezclados en el polvo.