Autor Ecuatoriano

Gabriel Cisneros

 

Dos de diciembre de 1972. Habitante de un mundo donde los cuestionamientos transgreden al yo creador y se propagan en versos. Cantos y ritos donde las sensaciones emigran al lector y se radican en él.

Poeta de la generación posterior al pos desencanto; en 1992 obtiene el premio provincial de poesía joven “Alfonso Chávez Jara”; en 1996 presenta su poemario en cerámica, el mismo que se convierte en un éxito por su textura, trabajo poético y belleza plástica; en 1999 con el auspicio de la Casa de la Cultura Núcleo de Chimborazo edita el poemario “Ceremonias de amor y otros rituales”; en el 2003 publica el libro con los poemarios “Ego de piel” y Cópula Panteísta” y gana el Segundo Lugar en el Concurso Provincial de Poesía, convocado por el H. Consejo Provincial de Chimborazo. Además, ha publicado en antologías, revistas y periódicos dentro como fuera del país.

POEMAS DE GABRIEL CISNEROS

Es cierto
caminamos en túneles
de amores febriles
que desaparecen con
la misma rapidez con la que llegan en un
mail inundado de sofismas de paz

Es cierto
el sexo es un negocio
donde el amor es un recuerdo antiguo
y las tesituras del placer
vibran desde el vientre
de la madre

No sé por que
extraño
caminar desnudo
entre la playa
y el canto elíptico
de tenues pájaros extintos
por qué extraño
la risa de aguas y peces
y el laberinto de los días
donde se extraviaba
la cordura o el amor.

Hay un laberinto
de pájaros dormidos
en tu ombligo,
levanta antiguas sodomas,
burbujas de placer insospechado
para llegar a mí

No me incita tu piel
ni el escenario azul libido
de tus cuencos;
cuando el cielo
te embriaga demasiado
la única magia
verdadera
nace en el infierno

todos los cantos
se extinguieron
en la laguna radiactiva
de silenciosos siglos
sin embargo
tu amor
tus vibraciones blancas
no me dejan ser
no me dejan romper
los jardines
por la necesidad
de hacerlo
no me dejan
caer en el pecado
antes que nos maten
los del primer mundo
con bonitas bombas
de un millón de dólares
antes que se inventen la deuda
del esperma
y nuestros hijos que
morirán en el intento
se lleven karmas de dolor

Déjame en mi negro gozo
ve con tus hadas
déjame con mis demonios
que ellos entienden
del mugir constante
de los cielos . . .

en la crónica
de vaginas cansadas
levanto mi babel
para que nadie me entienda

rompo catalepsias
en el recuerdo
de esos orgasmos
nunca míos
para que nadie me mire

decoro el inodoro
con hembras
y amapolas de éter
para ser rey
de fabuletas

siembro mujeres
en el vino
de hombres azules
para ser el Baco
que tanto buscan . . .

carajo
desde el hospicio
de los sueños
reclamo ser algo más
que el abono orgánico
de los que amo

ser el suicida de los infiernos
el mundo virtual
de la hembra infértil
el dios de parias

Me cansé de la princesa
quiero a la puta
que no se rompe
ante
los mundos
la que ora
mientras besa mis
cantinas
la que mata
y engendra
me canse
de la famélica de cuento
quiero a la hembra
ultraterrestre de los muertos.