Autor Ecuatoriano

Carlos Ortiz Rea

 

Carlos Ortiz Rea, Ecuador 1963. Licenciado en Psicología Clínica/Forense, Universidad de New York, USA. Máster en Consultoría Psicológica y Recursos Humanos, Fordham University, New York, USA. Máster en Liderazgo Educativo Aplicado, Touro College, New York, USA. Abogado, Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador.

Algunos de sus escritos constan en las siguientes antologías y revistas:

- Caminos Inciertos, Madrid, 2010

- Carpe Diem, Madrid 2011

- Revista Digital: Encantología.

Publicaciones:

- Memorias Universales, Poesía, edición bilingüe, Español/ Inglés, 2009. (www.memoriasuniversales.com)

Carlos Ortiz Rea combina sus actividades profesionales como consultor educativo y como psicoterapeuta clínico. Reside alternativamente en Ecuador y Estados Unidos. Actualmente prepara otro poemario bilingüe.

 

 

POEMAS

 

Candelabros Eternos

Ayer cuando contaba mi bulto de recuerdos escuché tu voz
tenue, en pensamiento eterno
Ya tengo mil razones para quererte cerca y existen otras mil,
para jamás tenerte
Estás tú ya muy cerca, que de lejos me matas, y me dejas
sediento de amor que no poseo.
Mi canto sin sonata aún está presente, y más aún ahora
que no estás en mi vida
Sólo recuerdos quedan y recuerdos funestos que calan
en silencio
Y me dejan exhausto con un sabor a llanto, llanto jamás
llorado.
Te vas sin detenerte, te marchas en las sombras, me dices
que me dejas
Me dices que te vas y de repente vuelves, casi como las olas
en marea cambiante
Así con tu vaivén me atormentas el alma, y me dejas con
sed de ese amor que me falta.
Amor que no lo tengo, amor que no he sentido, en muchas
lunas llenas
Recuerdos de mi afloran, como en jardín florido, solo
que en este caso, tan sólo espinas tiene
Así son tus recuerdos, así de mal sonados, con destemple
de ensueños y rimas mal escritas.
Se acabará tu llanto y te habrás ido en sombras, irás
dejando el puesto que nunca te gustó
Quizás no merecías o tal vez tú nunca estabas, porque con
tus palabras taladrabas el fin
El fin que ahora viene, o quizás nunca venga porque nunca
existió el amor que existía.
Te quedarás en mí como parte del cuento, pero te irás en
sombras, con tu vaivén eterno
Me quedaré lejano y me iré con la historia, buscaré yo en mi
vida, algo para seguir
Para seguir soñando para sentir que vivo, para dejar que
todo, esté siempre latente
No me recordarás como quizás yo quiera, y no como quisiera
que un día me recuerdes
Ni sé qué pasará cuando tú te hayas ido, si alguna vez
estabas porque no sé si estabas
Quizás fue una quimera, quizás fue una ilusión y lo peor
ahora, no sé ni de quien fue
Si fue tuya o la mía, si fuiste tú la amada o fuiste tú la
esclava, no lo sé y no me importa
No quiero averiguarlo, ni quiero yo saberlo porque no me
interesa, saber lo que pasó
Entre tú y mi nostalgia me he quedado en silencio, y me voy
para siempre.
No quiero que recuerdes lo malo ni lo bueno, ni que lo
balancees que fue lo que pesó
Es mejor que te vayas, y me dejes sin ti, que tú te vayas
sola, y me dejes sin ti
Los dos estamos idos, los dos hemos dejado, los dos
estamos lejos, los dos nos despedimos.
Me voy como llegué, te vas como llegaste, te quedarás
conmigo, pero sólo en las sombras
Como te vas me quedo, como me voy te quedas, así de
simple está, la despedida nuestra
Nos iremos los dos, nos alejamos siempre, si es que
estábamos juntos y si existió tal cosa.

 

Relato de un Encuentro Anunciado

En mis sueños te siento con voz de mariposa, en jardín de
mil primaveras
No te he visto en persona, sin embargo tu cuerpo, lo he
palpado mil veces
Te he tenido en mis brazos, he mojado mi alcoba, con
sensuales y apasionadas llegadas
Tan vivas como el celo que siento sin decirlo, y nunca te lo
he dicho, reprimirlo prefiero
Pronto estaremos solos, tú y yo frente a frente, sentiré yo tu
piel y tu sensual figura
Y quizás las palabras ya no suenen quimeras, ni siquiera
posean entonación de trasnoches.
Mariposa del viento tu bondad me ha picado, como trino de
alondra, con tu voz seductora
Gaviota milenaria de centenario ancestro, tu incógnito caudal
agranda mi pasión
Tengo que confesarte, con tu vaivén me intrigas, me azotas,
mas quiero cobijarte con caricias
Solamente caricias, como a una niña sola, henchida de pavor
por terrenales deseos vivos
Sentir tu cuerpo quiero en cada rincón, acariciar tu alma a
través de tu cuerpo, palparla
Saborear con mi cuerpo, tu terrenal encanto de las mil y una
noches, en jerga de kamasutra
Más allá de acariciarte y palpar tu manjar, de ineka muy
ardiente, quiero tocar tu alma.
Con toques amorosos al estilo leyenda, aunque no
shakesperiana, al estilo presente
Encender tu pasión, y rellenar tus días, tus horas, tus
mañanas, en platónicas noches
Aunque quiero tenerte, tenerte y disfrutarte con todos tus
encantos, de meridiana alcurnia
Pasarás por mi vida sabiendo que pasaste, porque te
quedarás, para siempre conmigo
Te quedarás conmigo, en eterna presencia, te quedarás
conmigo, sin tiempo y sin espacio.
Y vivirás por siempre en mi historia sin tiempo, en mis días
de sombras y mis noches de sol
Cobijaré tus sueños con mi manto de triunfo, quimera no
contada pero nunca truncada
Encenderé la vela de pasión apagada, marchita, dormida, por
tiempos de sabor agridulce
Buscaré en las entrañas de tu alma solitaria, una razón que
diga, que te sientes amada
Llevaré en mis recuerdos, poemas de pasiones con versos
victorianos, y con prosa pagana
Escribiré historietas mojadas por sollozos, sollozos por
nostalgia o por alegres llantos.
Perdona si mi canto suena como a plegaria, con melodía
ardiente de una tenue corchea
Sólo quiero expresarte las ideas que siento, en un siniestro
tiempo de encuentro repentino
Inminente es el tiempo y tortuoso el camino, espero que mis
trovas nunca suenen a penas.
Y que mi franca estrofa sea la mensajera de mil voces no
dichas, de mi canto a tu gracia
No será suficiente, que describa yo la historia, ni será
necesario que grite a los mil vientos
Porque ya lo he descrito sin verbo y con señales, el ritual en
mi vida de tu tierna presencia.

 

Tu Imagen

Atadura en mi ser, y atadura en mi alma,
Siento que tus recuerdos me atan sin cesar, corazón de mil
versos
Oración religiosa, encanto de mi alma, canción de mil amores
Versos al infinito, escritos sin final, misivas encontradas
Y canciones al viento con notas muy completas
Me atas con tu cariño, me atas con tus recuerdos.
Me dejas en el limbo con tus acciones tiernas
Me arrastras por senderos nunca reconocidos
Y me dejas con pena cuando emprendes tu marcha
Emociones llevadas como única valija
Bagaje de pasiones entendidas sin tiempo
Sin misión ni objetivo, sin presagios certeros.
Mi corazón te llama, mi espíritu te siente, mis recuerdos te
llaman,
Mi cuerpo ya te espera y en mí vive tu esencia
En mis memorias dulces, en mi vida, en mi alma
Eres una amazona, de aire muy elocuente
Eres una princesa, de cualidades hondas
Vivirás tú conmigo, en mi vida, en mi historia.
Serás como mi sombra que me sigue sin tregua y parte del
entorno
Atadura sabrosa, atadura en mi alma, grillos de rosas tiernas
Estarás tú en mi vida, en mi historia, en mi ruta
En mis noches calladas y en mis días de gozo
En mis pautas y dichas y en mis sueños de niño.

 

Susurros de Madrugada

El frío del ambiente agrandado por mi soledad, se hace
menos cruel
Con tu voz a lo lejos escuchada, en horas donde mi tristeza
se ahoga
Se ahoga a la luz de una noche de frío resplandor, casi de
aurora y copas
Copas que me saben a manjar de medianoche, y más aún si
estás conmigo.
El diálogo encuentra su camino, en horas donde la lujuria me
asalta
Como una fiera en ciega defensa de sus más innatos
instintos
La oscuridad de mi alcoba se tiñe de pasión casi sin freno,
casi galopante
Desfilan por mi mente ideas encendidas de deseo y lasciva
tendencia.
Palabras que en pleno juicio causaría más de un rubor en tus
mejillas de rosa
Ideas que bien verbalizadas dan cuenta y describen, una
acción no consumada
Sentencias que hacen que tu cuerpo y el mío respondan
como dos focos de luz
Dos focos de luz en una noche teñida de color muy anterior a
la clara aurora.
Mis palabras con sabor a licor, quizás interrumpen tu
descanso de mansa niña
Términos que para tus oídos casi suenan a pedrada en
castillo de cristal dorado
Y quizás no quieres aceptar que también tú sientes lo mismo,
o quizás más
Pero tu cándido sentir no te permite llegar hasta la línea
donde tu amor se enciende.
Con rostro de mujer en primavera te siento en la distancia, y
me pones en frenesí
Aunque no te puedo tocar con mis manos, viajo por tu
cuerpo con palabras
Palabras que describen tu intimidad en lenguaje parco, en
rudimentarias sentencias
Y es difícil palpar si tu mente percibe de tal forma, y si
también tu cuerpo responde así.
Anhelo estar contigo, te busco en mis sueños, en mis
noches, en mis madrugadas
Cuando percibo que mis penas crecen por ciertas cosas,
muchas veces baladíes
Me encierro en la alcoba de mis emociones, hablo contigo y
te beso a susurros
Te acaricio tu cuerpo con mis palabras, y soy explorador por
tus áreas más íntimas.
Solamente a susurros, cual celoso estuviera de las frías
paredes, de mi tibia recámara
Lugar que me aísla del mundo, de mis penas, pero que me
conecta contigo en la distancia
El lugar donde a veces, en otra dimensión, he podido palpar
tu mojada silueta
Y con mi soledad, que a medias yo la siento, es donde me
cobija tu esplendor meridiano.
Versos que apenas suenan, que casi no se escuchan pero
que en ti despiertan, candente pasión meridiana
En tu sentir de dama, que en garrafal distancia y
madrugadas frías, abrigas con tu voz
Y me llevas al limbo de pasión sin medida, que agranda mi
deseo y mi locura ardiente
Haciéndome sentir que ya te tengo cerca, eh ahí la
explicación, para hablarte a susurros.